martes, 23 de agosto de 2011

Presentación de la nueva edición del libro “CONTRA TODA ESPERANZA

INTERAMERICAN INSTITUTE FOR DEMOCRACY

LATIN AMERICAN AND CARIBBEAN CENTER- FIU

DIARIO LAS AMERICAS

 

Invitan a Ud. a la presentación de la nueva edición del libro “CONTRA TODA ESPERANZA”

 

 

del escritor cubano

ARMANDO VALLADARES

 

A CARGO DEL SENADOR MARCO RUBIO

 

el jueves 25 de Agosto, a las 6:00pm

 

Armando Valladares es pintor, poeta, escritor y defensor de los derechos humanos. Pasó 22 años en las cárceles políticas de Fidel Castro. Adoptado por Amnistía Internacional como prisionero de conciencia. Miembro de honor del Pen Club Sueco y el Francés que le concedió el premio Libertad. Embajador de EE.UU. ante la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU en Ginebra. El presidente Ronald Reagan le concedió la Medalla Presidencial del Ciudadano. Actualmente es miembro del Consejo Consultivo del Interamerican Institute for Democracy.

 

Programa:

 

1. Palabras del Dr. Guillermo Lousteau, Presidente del Interamerican Institute for Democracy.

 

2. Presentación del libro a cargo del Senador Marco Rubio.

 

3. Palabras del autor.

 

4. Firma de autógrafos.

 

La presentación se llevará a cabo en la Casa Bacardi, en el Instituto de Estudios Cubano y Cubano-Americanos de la Universidad de Miami, 1531 Brescia Avenue, Coral Gables, FL

 

La exposición será en español.

 

Por favor confirmar su asistencia no más tarde del miércoles 24 de Agosto al Interamerican Institute for Democracy.

 

Tel. 786-8884801

Fax 305 631 6907

iid@intdemocratic.org  

 

www.intdemocratic.org


martes, 12 de abril de 2011

Beatificación de Juan Pablo II y Cuba: dilema de conciencia para los católicos cubanos

No me consta que durante el proceso de beatificación de este Pontífice se hayan dado a conocer públicamente interrogaciones sobre su pensamiento con relación al comunismo cubano, pensamiento que inclusive parece ir más allá del campo diplomático y adentrarse en el plano doctrinario; de ahí la necesidad de conciencia de exponer, de la manera más respetuosa y filial posible, las presentes reflexiones

 

por Armando F. Valladares

10 de abril de 2011

 

La anunciada beatificación de S.S. Juan Pablo II, prevista para realizarse el próximo 1o. de mayo, coloca en un dilema de conciencia sin precedentes a muchos fieles católicos cubanos que por causa de su Fe, de la veneración por su Patria y del amor por sus familias se oponen al comunismo. En efecto, esos fieles católicos ven con perplejidad y con el corazón dilacerado todo aquello que el referido Pontífice habría hecho en algunas circunstancias, y dejado de hacer en otras, para favorecer directa o indirectamente al comunismo cubano.

 

Cito a continuación, resumidamente, algunos ejemplos que tuve ocasión de comentar extensamente, a lo largo de los años, en diversos artículos sobre la colaboración eclesiástica con el comunismo en la isla-cárcel; y solicito anticipadamente la comprensión de los lectores. Lo hago en cuanto fiel católico y en cuanto cubano, con todo el respeto posible hacia la Iglesia,  dispuesto a oír y a analizar eventuales explicaciones de fuentes debidamente autorizadas, que hasta el momento no son de mi conocimiento, sobre los dolorosos hechos históricos que se consignan sucintamente a continuación.

 

El 8 de enero de 2005, al recibir las cartas credenciales del nuevo embajador cubano, Juan Pablo II, pronunció una alocución elogiando las “metas” que las “autoridades cubanas” habrían supuestamente obtenido en materia de salud, educación y cultura. En realidad, se trata de una siniestra trilogía que el régimen ha utilizado como instrumento, durante más de medio siglo, para corromper las conciencias de generaciones enteras de cubanos desde su más tierna edad, provocando un genocidio espiritual sin precedentes en la historia de la Iglesia en las Américas.

 

No obstante, Juan Pablo II, en la misma alocución, insistió en sus elogios llegando a aseverar que mediante esa trilogía las “autoridades” de Cuba - o sea, los miembros del régimen castrista -  colocarían “pilares del edificio de la paz” e incentivarían el “crecimiento armónico del cuerpo y de espíritu. Con lo cual el Pontífice pareció ignorar que Fidel Castro, el Che Guevara y sus secuaces, en nombre de esa trilogía, provocaron la destrucción y la muerte, “del cuerpo y del espíritu”, de tantas personas en tantos países de América Latina, África y Asia.

 

El elogio al comunismo y a los integrantes de la dictadura castrista no habría podido ser mayor. Para los cubanos que han sentido y continúan sintiendo en su propia carne la obra destructora de la revolución comunista en su Patria, las referidas consideraciones papales resultan particularmente dolorosas, y sinceramente no consigo vislumbrar cómo justificarlas. Esas consideraciones, que van más allá de las más benévolas fórmulas de cortesía diplomáticas, vistas desde una perspectiva histórica, alcanzan de lleno y hasta laceran la memoria de aquellos jóvenes mártires católicos cubanos que murieron en los paredones de fusilamiento gritando “¡Viva Cristo Rey! ¡Abajo el comunismo!”

 

En la misma alocución, una de las más importantes sobre Cuba en su largo Pontificado, el reconocimiento de Juan Pablo II se extendió a un alegado “espíritu de solidaridad” del internacionalismo cubano, que se manifestaría en el “envío de personal y recursos materiales” a otros pueblos por ocasión de “calamidades naturales, conflictos o pobreza”.  En realidad, como se acaba de recordar, lejos de reflejar un espíritu de “solidaridad” cristiana, el internacionalismo comunista colocó a Cuba en el triste papel de exportador de conflictos en América Latina, África y Asia, con “personal y recursos materiales” utilizados no para solucionar conflictos o disminuir la pobreza, sino para exacerbarlos, suscitando guerrillas que, a su vez, contribuyeron a provocar sangrientas calamidades peores que las de la naturaleza. En realidad, el internacionalismo cubano contribuyó a hundir naciones en la  peor “pobreza” material y espiritual, algo que históricamente resultó diametralmente lo contrario de sacarlas de esa triste condición.

 

Para Cuba comunista, el modelo “solidario” internacionalista tuvo como una de sus principales figuras al guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara, quien llegó a afirmar que el “odio” es un motor capaz transformar al revolucionario en “una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar”. Por ello, la alusión papal a ese supuesto “espíritu de solidaridad” del internacionalismo cubano no puede dejar de producir consternación (cf. A. Valladares, “Juan Pablo II, Cuba y un dilema de conciencia”, Diario Las Américas, Miami, 15 de enero de 2005).

 

En la referida alocución, S.S. Juan Pablo II no citó al Che Guevara. Pero sí ya lo había hecho en enero de 1998, en breves palabras elogiosas y hasta laudatorias, en el avión que lo conducía a Cuba. En conversación informal con los periodistas, consultado respecto de su pensamiento sobre el Che Guevara, dijo textualmente el referido Pontífice: “Dejemos a Él, al Señor nuestro, el juicio sobre sus méritos. Ciertamente, yo estoy convencido de que quería servir a los pobres” (Vatican Information Service, “Los periodistas entrevistan al Papa durante el vuelo a Cuba”, Ciudad del Vaticano, 21 de enero de 1998).

 

La fuente informativa, la propia agencia de noticias de la Santa Sede, no podía ser más oficial, y ello hace que las palabras del Pontífice causen especial desazón. ¿Cómo un árbol malo podría concebir buenos frutos como, por ejemplo, el cristiano servicio a los más pobres y desamparados? (cf. San Mateo 7,18) ¿Por ventura no fue Guevara un “satánico azote” - según certera expresión de S.S. Pío XI al referirse al comunismo - para Cuba y para tantos otros países, promoviendo revoluciones sangrientas que perjudicaron especialmente a los más pobres, precisamente a aquellos a quienes el Pontífice afirma que Guevara quería servir? (cf. A. Valladares, “Monseñor Céspedes: Juan Pablo II y el Che Guevara”, Diario Las Américas, Miami, 26 de junio de 2008).

 

Por una lamentable coincidencia, esas declaraciones elogiosas al Che Guevara fueron hechas por Juan Pablo II precisamente cuando el avión que lo llevaba a la Habana pasaba frente a las costas de la Florida, donde se concentra el mayor número de cubanos desterrados. Las referidas declaraciones resultaron de esa manera especialmente desgarradoras, del punto de vista espiritual, para esos desterrados cubanos que se vieron obligados a abandonar su Patria por causa de la persecución comunista. Desterrados cubanos que no pudieron dejar de recordar que 11 años antes, por ocasión de la visita de Juan Pablo II a Miami,  se sintieron abandonados espiritualmente cuando el Pontífice no visitó en esa ciudad la tan simbólica Ermita de la Caridad del Cobre, no recibió a una delegación representativa del destierro que le solicitó audiencia y pareció no ver las decenas de miles de banderitas cubanas, ondeadas por cubanos desterrados que fueron a saludarlo en los actos públicos, y que esperaron en vano una palabra de consuelo para sí mismos, para sus familias y para su querida Patria esclavizada.

 

Los rayos, relámpagos y centellas que interrumpieron la más importante y concurrida de esas celebraciones por ocasión de la visita a Miami de Juan Pablo II contribuyeron a formar un marco trágicamente apropiado para interpretar el sentimiento de abandono que sintieron esas decenas de millares de desterrados cubanos por el hecho de no haber oído una palabra de consuelo del Pontífice ante la tragedia de su Patria amada y ante sus propias tragedias personales y familiares. 

 

De la recepción brindada al dictador Castro en Roma, en 1996, y del posterior viaje de Juan Pablo II a Cuba, en 1998, mucho se podría comentar, y de hecho se comentó, del punto de vista de los enormes dividendos publicitarios y diplomáticos obtenidos por el régimen de La Habana. Opto entonces por destacar aquí, del viaje a Cuba, algunos aspectos poco o nada comentados de sus importantes alocuciones. Me baso en el estudio “Cuba comunista después de la visita papal”, editado en 1998 por la Comisión de Estudios Por la Libertad de Cuba, de Miami.

 

En La Habana, en una de sus alocuciones, después de lanzar la discutible premisa de un “diálogo fecundo” entre creyentes y no creyentes, o sea, con los comunistas cubanos, Juan Pablo II hizo un llamado a encontrar una “síntesis” cultural por el hecho de que supuestamente las partes en proceso de “diálogo” tendrían “una finalidad común”, la de “servir al hombre”.

 

Con toda la veneración y el respeto debidos, no se comprende cómo pueda darse una “síntesis” entre elementos totalmente antagónicos e incompatibles como lo son los principios de la fe católica y los de la anticultura marxista. ¿Cómo sería posible una “síntesis” entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas, entre Jesucristo de un lado, y Carlos Marx, el Che Guevara y Fidel Castro del otro?

 

Tampoco resulta posible comprender la afirmación de Juan Pablo II de que la Iglesia y las “instituciones culturales” del sistema comunista cubano puedan tener una “finalidad común” al servicio de progreso espiritual de los cubanos, como si la “finalidad” del régimen no hubiese sido la de aplicar todos sus esfuerzos, de manera metódica, durante cuarenta años, para destruir el “alma cristiana”; o sea, una “finalidad” que no solamente no es común, sino que es diametralmente lo contrario.

 

Otro aspecto del Pontificado de Juan Pablo II que provocó perplejidad y desazón en innumerables cubanos fue la serie de pedidos de perdón por aquello que el Pontífice consideró como pecados pasados y presentes de los hijos de la Iglesia, en los cuales, sin embargo, no fue posible encontrar la más mínima referencia a la connivencia ideológica y a la complicidad estratégica de tantos eclesiásticos con el comunismo en Cuba, y también en otros países del mundo, por acción u omisión, durante décadas (cf. A. Valladares, “El pedido de perdón que no hubo: la colaboración eclesiástica con el comunismo”, Diario Las Américas, Miami, 22 de marzo de 2000).

 

En ese sentido, Juan Pablo II apoyó, durante todo su largo Pontificado, a los colaboracionistas Obispos cubanos, especialmente por ocasión del Encuentro Nacional Eclesial Cubano, en 1986. En mensaje trasmitido por el Cardenal Pironio, Juan Pablo II manifestó su “merecido reconocimiento” al extenso documento de trabajo, en el cual se planteaba como meta una inédita y osada “síntesis vital” comuno-católica, reafirmada en el documento final; y nombró cardenal al arzobispo de La Habana, Monseñor Jaime Ortega y Alamino, uno de los mayores artífices del proceso de acercamiento comuno-católico en Cuba.

 

En esta relación de ejemplos de favorecimiento de Juan Pablo II al comunismo cubano, directa o indirectamente, con palabras, obras y omisiones, menciono, finalmente, en orden cronológico, tres filiales y reverentes cartas de cubanos desterrados a Juan Pablo II que, lamentablemente, quedaron sin respuesta, las tres firmadas por decenas de personalidades representativas del destierro cubano. En 1987, en Miami, por ocasión de la visita de Juan Pablo II a esa ciudad: “¡Santo Padre, liberad a Cuba!” (Diario Las Américas, Miami, 7 de agosto de 1987). En 1995, en Roma: “Los cubanos desterrados apelan a Juan Pablo II: ¡Santidad, protegednos de la actuación del Cardenal Ortega!” (Diario Las Américas, Miami, 24 de octubre de 1998). Y en 1999, también en Roma: “¡Santo Padre, rescatad del olvido a los mártires cubanos, víctimas del comunismo!” (Diario Las Américas, Miami, 21 de septiembre de 1999).

 

Me consta que, por ocasión del proceso de beatificación de Juan Pablo II, personalidades católicas manifestaron públicamente su perplejidad por palabras, obras y omisiones de Juan Pablo II en el campo religioso. Pero no me consta que durante el curso de ese proceso de beatificación se hayan planteado públicamente interrogaciones sobre el pensamiento de este Pontífice con relación al comunismo cubano, pensamiento que inclusive parece ir más allá del campo diplomático y adentrarse en el plano doctrinario. De ahí la necesidad de conciencia de exponer, de la manera más respetuosa y filial posible, las presentes reflexiones.

 

En este sentido, sinceramente no vislumbro cómo los católicos cubanos de dentro y fuera de la isla, que concordaron con las tesis de mis artículos, pero especialmente con los brillantes análisis y comentarios de otros compatriotas en la misma línea, puedan ver a Juan Pablo II como un ejemplo a ser seguido e imitado, por causa del tratamiento que dio al problema del comunismo en nuestra Patria, según se mostró en los párrafos anteriores.

 

Sé que en los procesos de beatificación los teólogos escudriñan los escritos de aquellos candidatos a ser beatificados. Es posible que esos teólogos hayan analizado los textos de Juan Pablo II que acabo de citar y de comentar respetuosa y filialmente. Si así lo hicieron, quiera Dios que los católicos cubanos podamos tomar conocimiento de esas sabias explicaciones. De otra manera, el dilema de conciencia no hará sino aumentar, porque ¿cómo comprender entonces que un Pontífice que tanto hizo por el comunismo cubano, llegue a ser proclamado Beato de la Iglesia? Pido y hasta suplico que los tan delicados dichos y hechos arriba citados de S.S. Juan Pablo II sean debidamente aclarados y explicados. De otra manera, la beatificación de Juan Pablo II, anunciada para el próximo 1o. de mayo, podrá estar indeleblemente marcada por el signo de la perplejidad, de la contradicción y de la confusión.

 

En cuanto fiel católico cubano, creo que tengo no solamente el derecho, sino la obligación de conciencia de dar a conocer estas consideraciones. Ya lo he dicho, y lo reitero en esta dramática coyuntura. Tengo un compromiso con aquellos jóvenes mártires católicos que murieron en la siniestra prisión de La Cabaña gritando “¡Viva Cristo Rey! !Abajo el comunismo!”; con mis amigos asesinados en la prisiones; con la lucha por la libertad de mi Patria; con la Historia; y, por encima de todo, con Dios y la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba. El análisis de la vida y la muerte de cualquier ser humano, por extraordinaria que haya podido ser, no debería borrar, cambiar, alterar o ignorar las consecuencias de los actos que eventualmente practicó.

 

E-mail: armandovalladares2011@gmail.com (para enviar al autor sugerencias, opiniones, pedidos de remoción, etc.)


martes, 5 de abril de 2011

Dios los crea y el diablo los junta

por Armando Valladares

 

3 de abril de 2011

 

El Vicario de Trípoli, Monseñor Giovanni Innocenzo Martinelli denunció la muerte de 40 civiles a consecuencia del bombardeo de los aviones de los aliados.

 

Es la primera vez que una fuente distinta del gobierno Libio denuncia la muerte de civiles en los ataques aéreos de la OTAN.

 

Declaró Martinelli (con sorna) que “los bombardeos humanitarios han causado la muerte de decenas de civiles en algunos barrios de Trípoli” (textual). Sigue diciendo que los aliados han bombardeado hospitales y edificios de civiles. Indudablemente que estas declaraciones son aplaudidas por Gadafi.

Sin embargo, el periódico español El País reporta “que pese a las informaciones del representante  del  Vaticano, los periodistas que se encuentran en la zona no han podido constatar esta  información. Desde que comenzaron los bombardeos de la coalición—sigue diciendo El País—los reporteros internacionales alojados en Trípoli han insistido en que se les muestren las víctimas civiles de los ataques aliados, pero el régimen no ha mostrado todavía ninguna” (textual de El País). Esto lo informa Álvaro de Cozar, reportero de ese diario en Trípoli.

 

Gadafi ha estado denunciando la “masacre” de los aliados a los civiles, pero hasta ahora no han aparecido las víctimas. El “único” que las ha “visto” ha sido el representante del Vaticano.

 

Por su parte la OTAN inició una investigación y un portavoz de la Alianza Atlántica ha reiterado que no tienen hasta ahora información que pueda confirmar lo relatado por el Vicario de Trípoli.

 

No sería raro e inusual  que los bombardeos produzcan víctimas civiles. Desafortunadamente eso pasa en las guerras y es triste y lamentable.

 

Es interesante señalar que la sensibilidad de Monseñor Martinelli (en la foto) NO  se despertó para denunciar los cientos de civiles masacrados por Gadafi, no denunció el ametrallamiento de  la población civil, masacre ésta que estremeció la opinión pública mundial y que motivó que los países de la OTAN decidieran intervenir para frenar el genocidio de Gadafi.

 

Cuando esto ocurría, guardó silencio. Un silencio cómplice, digo yo...el representante del Vaticano no levantó su voz...ni una palabra, ni una frase. Ni una oración...Él solo denuncia los “muertos”, que hasta ahora nada más que él y Gadafi han visto, y atribuidos a los bombardeos de la coalición. Los que Gadafi asesina no merecen sus denuncias, es como si no fueran también seres humanos.

 

Ayer Monseñor Martinelli reclamó: “Una salida digna para Muamar el Gadafi”. Quizás esta declaración enérgica del representante del Vaticano sirva para que los lectores mediten en su actitud y saquen sus propias conclusiones.

 


Jimmy Carter: Agente de influencia del castrismo

por Armando Valladares

 

31 de marzo de 2011

 

La DGI cubana (servicio de inteligencia de los comunistas) tiene diferentes clasificaciones para los que colaboran o simpatizan con la Revolución Cubana fuera de Cuba.

 

Están los agentes activos, los agentes dormidos o sembrados, listos para “despertar” cuando los comunistas requieran sus servicios y entre otros más, están los llamados agentes de influencia.  Sobre estos quiero centrar mis observaciones.

 

Los agentes de influencia deben ser intelectuales, profesores universitarios, periodistas, políticos, artistas etc., personas que tengan la posibilidad de llegar a la opinión pública a través de la radio, TV o la prensa escrita o cualquier otro medio.

 

El agente de influencia es aquel que defiende los intereses de la tiranía castrista, que sirve como caja de resonancia a la propaganda oficial, que repite las consignas del régimen casi siempre desde una cobertura de persona demócrata, amante de la libertad, respetable, con nombre, condiciones estas que hacen más efectivo el trabajo del agente de influencia.

 

Los agentes de influencia no cobran por sus servicios a la Revolución. Son muchas las motivaciones que inspiran esa decisión de colaborar con los comunistas: frustraciones políticas que compensan “pasándole la cuenta” a la sociedad norteamericana (el caso de McGovern) frustraciones personales, simpatías por la revolución, en fin muchas son las razones.

 

Como no cobran, el régimen cubano tiene atenciones con ellos. Pueden visitar Cuba sin problemas; los invitan a congresos, les publican artículos en Granma y Juventud Rebelde, y como inconmensurable y sublime orgasmo, les permiten a los pocos elegidos, saludar al tirano octogenario.

 

Quienes en el exterior defienden esos  intereses supremos de la revolución cubana, tales como el levantamiento del embargo económico, que piden quiten a Cuba de la lista de países terroristas, que liberen a los cinco espías y criminales cubanos que cumplen prisión en EEUU, y que se eliminen las restricciones de viajes a los norteamericanos. Los que plantean eso, son absolutamente, sin duda alguna, lo que la DGI cubana llama Agentes de Influencia. No tienen un carnet ni han pedido de manera oficial trabajar para la revolución, ellos mismos se clasifican por el trabajo que realizan. El agente de influencia, brota espontáneamente.

 

Por eso quiero decir que el ex-presidente de EEUU Jimmy Carter es uno de esos agentes de influencia del gobierno comunista de Cuba.

 

Un día cuando Cuba vuelva a ser una país democrático, trataremos de hacer un gran parque, con un muro donde aparecerán los nombres de todos los políticos, intelectuales, artistas, etc.; traidores a la libertad de Cuba. De todos los que han apoyado las torturas y los crímenes de los Castro, de todos los que han servido  a la tiranía con su silencio cómplice y su insensibilidad.  Será el “muro de la infamia” y allí estará el nombre de Jimmy Carter entre otros miles.

 


sábado, 5 de febrero de 2011

Cuba: El preso político y el Pastor-carcelero

por Armando F. Valladares

 

03 de febrero de 2011

 

Foto: Pedro Arguelles Morán

 

Cuando hace algunos meses un grupo de presos políticos partió hacia España, agencias de noticias atribuyeron el "milagro" al cardenal de La Habana; pero los presos políticos, llegando a España, mostraron que todo no pasaba de un esfuerzo de la dictadura para desarticular y descabezar la oposición cubana.

 

El jueves 20 de enero en la Prisión de Seguridad de Canaleta, provincia de Ciego de Ávila, se vivió un acontecimiento inédito. El preso político Pedro Arguelles Morán, un periodista independiente condenado a 20 años de cárcel, fue llevado al escritorio del Jefe de la Prisión, donde éste lo aguardaba junto con el “reeducador” ideológico y un psicólogo.

 

Los tres intentaron convencer a Arguelles para que se fuera de Cuba cuanto antes y que, para ello, las puertas de la cárcel estaban abiertas de par en par. El preso político, con la voz, con el rostro y con el físico debilitado por siete años de cárcel, pero con una voluntad de hierro, respondió que por el hecho de ser inocente y de haber sido injustamente condenado, sin lugar a dudas tenía el derecho de salir de la cárcel; pero que también, por ser cubano, tenía el derecho de quedarse en su propia Patria para luchar pacíficamente por la libertad.

 

Los carceleros, inquietos, entraban y salían del despacho del Jefe de la Prisión, y hacían llamadas telefónicas. De repente, uno de ellos entró y dijo que el Cardenal Jaime Lucas Ortega y Alamino, Arzobispo de La Habana, quería hablar con él por teléfono. La respuesta del preso político fue breve y clara: “Díganle al cardenal que si no me llama para decirme que me voy libre para mi casa, que no lo haga”.

 

¿Cómo se entiende ese repentino y paradójico interés de los propios carceleros, encargados hasta ahora de mantener las prisiones abarrotadas de presos políticos, de vaciarlas lo más rápido posible, con la única condición de que se vayan de Cuba?

 

El deterioro social de Cuba ha llegado a tal punto, que el régimen teme que pueda producirse una explosión de la población en las calles, una especie de “cairización” de La Habana y otras ciudades de Cuba.

 

Invariable y solícito colaborador del régimen, el Cardenal Ortega ofreció sus servicios al dictador Raúl Castro, para articular con el gobierno socialista español la salida al destierro de los presos políticos considerados más emblemáticos y “peligrosos” para el régimen, abriendo de esa manera algunas válvulas de la olla de presión social.

 

Fue así que un grupo de presos políticos partió hacia España. Importantes agencias de noticias atribuyeron el “milagro” al Cardenal de La Habana. Pero los presos políticos, llegando a España, mostraron que todo no pasaba de un esfuerzo de la dictadura para desarticular y descabezar la oposición cubana.

 

Fue sin duda un bochorno para el Cardenal. Su papel en esta maniobra, colaborando de esa manera con los carceleros castristas, lo transforma a él mismo en un Pastor-carcelero, y así podrá pasar a la Historia.

A comienzos de 1995, se entregó en la Secretaría de Estado del Vaticano una súplica de personalidades representativas del destierro cubano, titulada: Los cubanos desterrados apelan a Juan Pablo II - Santidad, ¡protegednos de la actuación del Cardenal Ortega!

 

Esa dramática carta fue publicada el 24 de octubre de 1995, fiesta de San Antonio María Claret, antiguo Arzobispo de Santiago de Cuba, en el Diario Las Américas, de Miami. Y no podía tener más actualidad: ella describe la paradójica situación de un Pastor-carcelero que, al contrario de dar la vida por sus ovejas, hace todo lo posible para ayudar a los Lobos y asfixiar al rebaño.

 


jueves, 11 de noviembre de 2010

La campaña más sucia de la historia política de la Florida

por Armando Valladares

 
4 de noviembre de 2010

 

Ninguna de las campañas en todo los EE.UU. fue más dramática y sucia que la que lanzó el aspirante demócrata Joe García contra David Rivera, aspirantes ambos al escaño del Congreso Federal que dejaba vacante otro prestigioso cubano-americano Mario Díaz Balart.

 

El Partido Demócrata gastó tres millones de dólares frente a un millón y pico que recaudó David Rivera. Los demócratas  abrieron organizaciones no lucrativas en Washington desde donde diariamente enviaban propaganda  denigrante, conteniendo  ataques personales contra David Rivera.

 

Tan  injuriosos eran esos  falsos ataques que los impresos  tenían en letra muy pequeña una frase que decía: no autorizado por ningún candidato. Esto fue una maniobra que nadie creyó y que pretendía, esterilmente, desvincular al candidato Joe García de esa campaña sucia.

 

Fue entonces cuando el gobierno cubano intervino en la campaña  y dio órdenes a sus infiltrados  en el exilio, a los que tienen negocios con  la tiranía, a los agentes de influencia que hacen una labor de penetración en Miami, a los agentes cubanos encubiertos, a los traidores y guerrilleros, que por primera vez, a cara descubierta  formaran un frente de apoyo a Joe García.

 

Conocidos castristas como John Cabañas, que declaró públicamente que él quiere a Fidel Castro como si fuera su padre y que el tirano lo quiere a él como si fuera su hijo, donó más de quince mil dólares; el conocido agente de influencia castrista Max Lesnick apoyaba a Joe García; y quizás el más repudiado de todos, Aruca, contribuía con más de cinco mil dólares, además del apoyo en la prensa y en las estaciones de radio de los fidelistas.

 

¿Por qué este apoyo a cara descubierta?  Ellos pensaban que Joe García ganaría las elecciones y querían que lo hiciera con el apoyo público  de esta fauna castrista identificados todos con la dictadura cubana, que viajan a Cuba constantemente, que escriben contra el exilio en la prensa comunista de Cuba  y que promueven los intereses políticos de la tiranía en EEUU.

 

El Partido Demócrata y su candidato, sin un átomo de escrúpulos, lanzaron la campaña más sucia y repugnante de toda la historia política de la Florida, quizás mucho más que las famosas trampas de algunos  demócratas en Chicago. Fulleros por naturaleza, hicieron cuanta trampa pudieron. Nombraron un candidato títere que trató de hacerse pasar por miembro de Tea Party, llamado Roly Arrojo, socio de negocios del jefe de la campaña de García, en un intento de  dividir  el voto de los republicanos en perjuicio de David Rivera. Los dirigentes del Tea Party desmintieron su pertenencia a este movimiento y lo señalaron como un impostor. Miembros de la campaña de Joe García robaron los  anuncios de David Rivera. Ya hace unos 20 años había hecho lo mismo cuando aspiró contra Díaz de la Portilla.

 

En esta ocasión haciéndose pasar por miembros de la campaña de David Rivera, hacían llamadas telefónicas a los votantes del distrito 25  a la una de la madrugada para enojarlos e indisponerlo contra Rivera. Joe dijo en la televisión que él no lo había hecho, por supuesto que no iba a admitirlo.

 

Otra de las trampas consistió en acusar en las Cortes a David Rivera para que lo sacaran de la boleta a menos de una semana de las elecciones, en un desprecio profundo por los electores a los que pretendían quitarle el derecho a votar por el candidato republicano.

 

La última y más canallesca de todas las maniobras fue la de poner en televisión y enviar a los votantes del distrito 25 una foto de Joe García con el desparecido leader cubano-americano Jorge Más Canosa y el Presidente Reagan. Ya esto fue el colmo de la demagogia. Utilizar en especial a Reagan para apoyar su campaña, fue una falta de respeto a la memoria de este político conservador, que de estar vivo hubiese estado apoyando a David Rivera. Eso fue tan repugnante como lo sería el  utilizar la imagen del Papa Juan Pablo II para apoyar una campaña en favor del aborto. Toda esta campaña sucia tuvo el apoyo del diario local El  Herald, que se dedicó a servir de caja de resonancia para difundir y escribir mentiras acerca de David Rivera. El apoyo de este periódico a Joe García formó parte de toda esta maniobra canallesca, antidemocrática. Nunca cuestionaron ninguna de las actitudes negativas de Joe García. Debe recordarse que hubo una época en que Fidel Castro conocía de los artículos y conversaciones internas de este periódico. El Herald fue un aliado importante en la campaña sucia y asquerosa contra David Rivera.

 

¿Qué había detrás de todo este esfuerzo, trampas, fullerías, ataques personales y la intervención directa de Cuba a través de sus agentes de influencia y de infiltrados que coincidían coordinadamente en el intento a ultranza para impedir que David Rivera llegara al Congreso Federal?

 

En primer lugar, como declaraba uno de los  que apoyaban a Joe García, David Rivera, si ganaba esta elección, sería  un obstáculo para los futuros  negocios con Cuba. David Rivera se opone a los negocios con la tiranía cubana porque Cuba aparece en  la lista de países terroristas exactamente como Irán.

 

David Rivera denunció y se opuso al uso de dineros públicos para viajes culturales a la Isla, que como se ha demostrado han servido para facilitar la tarea de espías, algunos de los cuales están en las cárceles de EE.UU. por espiar para Cuba.

 

David Rivera pidió un mayor control de las Agencias que hacen negocios con Castro, y sobre todo, es un oponente a cualquier tipo de concesiones a la dictadura  cubana como las que ha hecho la actual administración del Presidente Obama.

 

Si Joe García ganaba, los socialistas y criptocomunistas que forman parte del gobierno de Obama  y que están desesperados por levantar las sanciones a la Isla, tendrían el argumento por el cual han luchado durante años: poder decir que el exilio ha cambiado, que ya los “extremistas” nada significan, porque la elección de Joe García, apoyado oficialmente por los castristas del patio, era la prueba irrefutable de ese cambio que le permitiría a Obama hacer todas las concesiones que está planeando, incluyendo la liberación de los 5 espías de la Red Avispa, involucrados en el asesinato de miembros de Hermanos al Rescate, una organización que localizaba a los náufragos para rescatarlos del mar. No es que la administración de Obama no intente cooperar con la tiranía ahora, pero el precio político será mucho más alto, porque esta elección ha demostrado que el exilio cubano, en su mayoría, sigue apoyando el embargo comercial, sigue aponiéndose a las concesiones a la tiranía y el premiar la represión y el encarcelamiento de los disidentes y de un norteamericano que lleva muchos meses en las prisiones cubanas por la debilidad y falta de voluntad de su gobierno que lo ha abandonado, como ha denunciado la propia esposa.

 

David Rivera en estas elecciones derrotó a los demócratas liberales-socialistas, derrotó  al gobierno de Cuba, a los castristas, a los infiltrados, a todos los fidelistas confesos y ocultos, al propio Castro y sus intereses.  Joe García no fue más que un representante de esos intereses.

 

Durante más de 20 años Joe García ha sido un perdedor. Más de una vez, ha intentado ser elegido para un cargo, pero nunca lo ha logrado, sin embargo, en honor a la verdad,  esta vez consiguió algo  en lo que nadie podrá aventajarlo: ha sido  el aspirante más cochino y sucio en sus campañas que han pasado por estas tierras.


domingo, 12 de septiembre de 2010

Entrevista a Armando Valladares: Las inversiones extranjeras son “cómplices” del totalitarismo de Fidel Castro

Hispanidad

Distribuye: Wenceslao Cruz, La Nueva Cuba, Octubre 4, 2006


Según el ex embajador norteamericano en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y disidente cubano, las inversiones extranjeras son “cómplices” del régimen totalitario y advierte que “les pasaremos la factura”. Para Armando Valladares, el ex presidente Aznar mantuvo una posición tímida con el régimen castrista para defender los intereses empresariales españoles en la isla. “En esto no se distingue del PSOE”. Por último, censura la relajación de la presión diplomática practicada por el canciller Moratinos y culpa al gobierno español de “complicidad” en la violación de los derechos humanos.


Algunos le consideran como el jefe de las fuerzas represivas del dictador cubano Batista. Fue preso político de Castro y embajador norteamericano ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. En esta entrevista –exclusiva de Hispanidad- señala que la transición cubana comenzará tras la muerte de Fidel Castro. Además, revela por vez primera, el escándalo de la administración felipista que votó a favor de Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de NNUU, a pesar de que la embajada en la Habana disponía de un duro informe que revelaba las fragrantes violaciones de los derechos humanos en la isla caribeña.


Además, critica a Aznar por tratar de avanzar en una transición ‘pacífica’ con el régimen castrista para defender los intereses de las empresas españolas. “Les pasaremos la cuenta”, sostiene. Tampoco queda bien parado el actual gobierno Zapatero. Valladares sostiene que la política de distensión emprendida por ‘Desatinos’ ha elevado la represión política y convierte a España en “cómplice” de las violaciones de los derechos humanos.


¿Ud. cree que es posible avanzar hacia un proceso de democratización en Cuba mientras que Fidel Castro siga vivo o habrá que esperar a lo que algunos denominan como ‘factor biológico’?


No creo ocurra un proceso de democratización en Cuba mientras el dictador Fidel Castro este vivo. Desafortunadamente este proceso solo se iniciara el día que muera.


Algunos piensan que el anuncio de la enfermedad del dictador el pasado 31 de julio fue una operación de “ataúd vacío” para comprobar las consecuencias de la Cuba post-castrista: prácticamente nada.


No estoy de acuerdo en que la enfermedad del dictador haya sido una operación de “ataúd vacío” -como dice la pregunta-, ni demuestra que a la muerte de Castro no pasara nada. Ese análisis no es válido, está eliminado de inicio por una razón muy simple: Castro no ha muerto.


Lo que parecen apuntar muchos es que si el régimen se abre, lo hará hacia un modelo chino de apertura económica y restricciones políticas.


Que el castrismo avanza hacia un modelo chino de comunismo, es una especulación y más un deseo de los inversionistas españoles, que en el caso de Cuba casi siempre han estado equivocados. Todo no son más que especulaciones. En Cuba, hasta el momento de escribir estas líneas, no se ha producido un solo hecho que sustente esa teoría, ni uno solo, ni en lo político, ni en lo social, ni en lo económico. Igual valor tendría decir que “muchos piensan que Cuba va hacia el matriarcado con la aquiescencia del gobierno socialista español, en defensa de las inversiones de sus súbditos en la isla.


Sin embargo, China parece haberse acercado a Cuba y podría convertirse en un nuevo aliado estratégico


Yo pienso que los chinos están interesados en Cuba no sólo en el aspecto comercial, sino además, geopolíticamente. Tienen un centro de espionaje a noventa millas de la costa norteamericana, De todas formas pienso que a la larga, prevalecerá el interés comercial.


En todo caso y aunque acabará el ‘fidelismo’, ¿se puede decir que tendremos ‘castrismo’ para rato?


Nadie puede decir si tenemos castrismo por mucho o poco tiempo. Es bueno recordar que treinta segundos antes, en la plaza de Wenceslao, en Praga, trescientos mil checos escuchaban un discurso del primer secretario del Partido comunista... en medio de aquella multitud un checo saco un manojo de llaves y en protesta comenzó a sonarlas...medio minuto después, trescientos mil llaveros retumbaban en aquella plaza y se acabo el comunismo...Quien podía prever que los cientos de miles que gritaban en Rumanía ¡Viva el partido comunista! ¡Viva Ceaucescu! medio minuto después iban a estar gritando ¡Muera Ceasescu!.....y que se iba a terminar la dictadura…


Esto es solo un ejemplo, para señalar que cualquier cosa puede suceder cuando los pueblos llegan al límite de asimilar terror...y dicen hasta aquí... ¿Cuando llegara ese minuto a los cubanos?...nadie lo sabe. Pero de seguro llegara.


Pero parece que no será muy tarde. La presencia del turismo supongo que traspasa los rígidos controles policiales cubanos. Son su internet, su ‘efecto llamada’. ¿Se abriría más con la entrada de turismo norteamericano?


Existe la ficción de que el levantamiento del embargo contribuirá a que Cuba se democratice porque el pueblo en contacto con los turistas conocerá de otros modelos sociales, tales como el capitalismo etc. etc. Pero Cuba recibe millones de turistas de países capitalistas, canadienses, italianos, alemanes, suecos, españoles, aunque -según unas últimas estadísticas- más del ochenta por ciento de los turistas españoles van a Cuba en busca de sexo, y no es muy buen ejemplo que digamos. Todos esos turistas hace veinte años visitan la Isla. Es demasiado pretencioso decir que los turistas norteamericanos tienen “algo” de lo que carecen los turistas de otros países, que convencerá a los cubanos para que produzcan cambios sociales en Cuba, Eso es una falacia de los defensores del levantamiento de las sanciones económicas a Cuba.


¿Cuál es la posición que tienen las asociaciones del exilio de la presencia de las inversiones extranjeras, especialmente las españolas?


El exilio -como sucede en toda agrupación democrática- tiene diferentes posiciones. En un solo tema están de acuerdo, no sólo todas las organizaciones de exiliados, sino los cubanos dentro de Cuba. Y es en sancionar de la forma más enérgica a las empresas españolas que han estado apoyando a la dictadura con sus inversiones. Estas empresas son cómplices de los asesinatos y torturas a nosotros los presos políticos y a todo el pueblo cubano. Han dado su apoyo a la dictadura. Han aceptado el trabajo esclavo de los famélicos obreros cubanos que la dictadura les ofrece con la seguridad de que no habrá huelgas ni protestas y garantizan la sumisión de esos trabajadores. Las empresas españolas les pagan en dólares y el gobierno cubano abona unos salarios miserables a esos trabajadores.


El gobierno cubano se queda con los dólares y les da a los obreros pesos cubanos. Estas empresas españolas les deben a los obreros cubanos billones de dólares. Los hoteles y otras empresas no serán suficientes para recompensar a esos trabajadores. Estos son esclavos alquilados por la dictadura y constituye esta práctica una violación de las normas internacionales para los derechos de los obreros. Ya hemos trabajado desde hace años con la OIT (Organización Internacional del Trabajo) y esos empresarios ni sospechan lo que se les viene encima....Y todo será dentro de las leyes Internacionales. Yo les sugiero que se vayan olvidando de sus hoteles y empresas... y que no suenen en que van a ser recompensados. Se observa la división de la disidencia dentro y fuera de Cuba como uno de los factores que dificultan el cambio. ¿Ud. qué dice?


La división en la disidencia, es el ejercicio pleno de la Democracia. En Cuba y en el exilio existen distintos pensamientos políticos. La mayoría no quieren ni aceptaran ningún arreglo con los marxistas, El sistema debe desparecer con todas sus estructuras represivas, y con ellos todos sus dirigentes. Los que tienen las manos manchadas de sangre tendrán que ir a los tribunales de Justicia.


La posición del dialogo con Castro, que estuvo muy de moda entre los “intelectuales” y gobiernos y personalidades simpatizantes de Castro lleva más de veinticinco años planteada y fracasó. Los ‘dialogueros’ son historia antigua. La famosa transición pacífica fue muy vendida en Europa y muchos apostaron a ella, unos bien intencionados e iluminados por el amor cristiano del perdón, que olvidan que antes del perdón debe venir el arrepentimiento. Pero andan por ahí perdonando a nombre de millones de cubanos. La Comunidad Europea ha hecho todo lo posible por “imponer” un cambio cosmético y creyó que podía crear y colocar una figura de la “disidencia” en una imaginaria transición. Se olvidaron de que los líderes verdaderos surgen y los fabricados por la ocasión, se desinflan.


Fue lamentable que Aznar se involucrara en ese plan de una transición pacífica que no cuestionaba la salida del dictador sino que lo aceptaba como el organizador de esos cambios, para los cuales se prestaba un grupo de cubanos, dentro y fuera de la Isla, con el apoyo de la inefable Iglesia Católica cubana. Se trataba de que todo siguiera más o menos igual con la exclusión de los exiliados y los expresos políticos, que no podíamos regresar a Cuba, para no entorpecer la componenda.


Pero no quiero extenderme en el tema pues al final de todo, esto requiere un análisis más extenso. El objetivo de Aznar era preservar las inversiones españolas en Cuba. En esto se abraza con los socialistas. Lo entiendo, debe proteger a sus inversionistas, con el mismo entusiasmo que nosotros y el pueblo de Cuba trataremos de “pasarles la cuenta”. Aznar tuvo siempre una versión parcial de los cubanos y del exilio, porque sólo recibió la que le ofrecieron los sectores inclinados al dialogo, a la solución mediatizada, al escamotero de la verdadera libertad que merece el Pueblo Cubano, y por la cual han muerto decenas de miles.


¿Cómo explica que tras el fracaso del castrismo la izquierda occidental siga mirando a Cuba con cierto espíritu nostálgico, como si se tratara del sueño utópico a realizar?


Es cierto que la izquierda occidental sigue mirando a Cuba, como miraron a Lenin, Stalin, a Mao, a Ceasescu .Todos los carniceros de la izquierda, los que han asesinado a sus pueblos han tenido siempre el apoyo de esta izquierda occidental. Por ejemplo, el gobierno socialista de Felipe González, siendo yo Embajador de los EEUU ante la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU, había declarado por boca de su canciller (ni recuerdo el nombre) que no había ninguna evidencia de que Cuba tenía problemas de Derechos Humanos. Nosotros logramos que “manos amigas” dentro de la cancillería socialista, nos hicieran llegar un informe secreto que había confeccionado la embajada española en la Habana sobre la situación de los Derechos Humanos en la Isla. Aquel informe, conocido perfectamente por el gobierno español hablaba de horrorosas violaciones a los Derechos Humanos en Cuba, reportaba decenas de incidentes de tortura, decía que el tratamiento a los prisioneros políticos era cruel, inhumano y degradante -y cito textual- reportaba familias que se habían presentado en la embajada y demostraron que eran perseguidos por sus creencias religiosas.


Este informe nosotros mismos lo dimos a los periódicos en España y fue publicado en las primeras páginas. Yo personalmente repartí esos diarios en la Comisión de los Derechos Humanos en Ginebra...los fui colocando en cada mesa de todos y cada uno de los países. Me contaron que la Sra. Embajadora de España, Rico Godoy, comentó que se le retorcían las tripas cuando me veía (al embajador de los EEUU) difundiendo la prueba de la doble moral de los socialistas españoles, la complicidad con los crímenes de Castro.


Y lo más repugnante: decía el informe, que “habían hablado con Castro para ayudarlo a darle un poco de oxigeno-textual- a esa situación, pero que Castro se negó.” De todas formas -seguía diciendo el informe- “no podemos hacer público este trabajo, porque eso sería darle armas a los norteamericanos”. Fin de la cita. Creo que pocas veces en la historia hubo una posición más inmoral y desvergonzada que la del gobierno socialista español en aquella ocasión. Ahí se vio su verdadera naturaleza, la misma de la izquierda occidental que sigue apostando por la tiranía castrista. Esto es solo un ejemplo. Hay muchos más de esa doble moral.


¿Cómo valora el embargo económico establecido por el gobierno norteamericano?


El embargo económico a Cuba por parte de los EEUU tiene aspectos muy interesantes y mucha confusión. Lo primero es que nunca se estableció para derrotar a la tiranía. Fue una medida de protesta del gobierno norteamericano contra las intervenciones y expropiaciones (robo) de las empresas norteamericanas en Cuba. El otro aspecto es una prueba más de ese doble estándar que tanto ha contribuido al mantenimiento de la tiranía castrista.


El mundo entero, gobiernos, intelectuales, hasta el Vaticano, estuvieron de acuerdo y apoyaron las sanciones económicas contra Sur África, contra Chile, contra Haití, porque era una forma de presionar a los dictadores para que hicieran algunas concesiones en el campo de las Libertades... Cuando esas mismas medidas se proponen y aplican contra la dictadura castrista, entonces no son lícitas.


Y esa actitud es racista, discriminatoria y coloca al pueblo de Cuba como ciudadanos de tercera categoría que no merecen la solidaridad internacional como la mereció el pueblo de Suráfrica, el chileno etc., etc. Los mismos liberales e izquierdistas que gritaban ¡Manos fuera del Salvador!, ¡Manos fuera de Cuba!, ¡Manos fuera de Vietnam! son los mismos que gritaban ¡invadan a Haití! Esa doble moral de la izquierda, que se rasgaba las vestiduras por las torturas en el Chile de Pinochet y justificaban y justifican las mismas torturas cuando se cometen en la Cuba de Castro.


En todo caso, a pesar de que Cuba se encuentra en situación de pobreza, esta no es superior a la que se sufre en otros países de la zona como Nicaragua o Jamaica, por ejemplo.


Decir que la situación socioeconómica de Cuba es superior a la de Jamaica, Nicaragua, El Salvador, Republica Dominicana, es más bien ofensivo, falso e irreal para esos países. Cuba en 1959 era el segundo país del continente en nivel de vida. Y eso se medía en kilómetros de carretera, aparatos eléctricos, producto nacional bruto, televisores, periódicos por habitantes, médicos, hospitales, dentistas (en l959 España, Bélgica, Holanda y todos los países latinoamericanos estaban por detrás de Cuba en esto).


En 1958 el peso cubano llegó a valer más que el dólar. Lo que sucede es que el gobierno cubano ofrece a los periodistas cifras falsas y estos son muy vagos para ir a las bibliotecas y consultar las estadísticas de la ONU, a las de la Organización Mundial de la Salud, a la UNESCO para constatar y confrontar las cifras con las que da el gobierno cubano. Por ejemplo: el gobierno cubano dice que a la llegada de Fidel Castro al poder el índice de mortalidad infantil era del 37 por mil, sin embargo en el anuario estadístico de la Organización Mundial de la Salud y el Year Book de ese año dice que era 17 por mil (seguíamos muy de cerca a EEUU) No era el 37 por mil como dice Castro. Y así es todo. Yo lo demostré en Ginebra: Cuba seguía muy de cerca a EEUU en todo...más que ningún país del Bravo a la Patagonia. Hoy está al nivel de Haití.


¿Cuál es la situación de los presos políticos cubanos?


Amnistía Internacional, la Comisión de los Derechos Humanos de las ONU y de la OEA, el Centro para una Cuba Libre en Washington y otras organizaciones de Derechos Humanos, denuncian el trato cruel, inhumano y degradante que reciben los prisioneros políticos en Cuba. Hay cientos de espacios en el internet con la realidad del presidio político cubano. Basta que pongan “presos políticos cubanos” y tendrán toda la in formación que quieran.


Moratinos me dijo que la distensión diplomática emprendida por el gobierno Zapatero ha dado resultados en término de derechos humanos. ¿Comparte ese análisis?


El canciller español Miguel Ángel Moratinos, tiene constantes desatinos. El primero fue eliminar el apoyo que la Comunidad Europea le daba a los disidentes en Cuba. Esta fue su primera colaboración y apoyo a la represión y a las torturas de la Policía Política de Fidel Castro. En cuanto a la declaración hecha a Ud. en el sentido de que “la nueva política de distensión de la Comunidad Europea ha permitido mejoras en la situación de los derechos humanos”, si yo no fuera un diplomático, le diría que miente a sabiendas, pero le responderé diplomáticamente, diciéndole que sus aseveraciones no se ajustan a la realidad.


Después de que la Comunidad Europea cedió a las presiones del Canciller español, se recrudeció la represión como nunca antes en los últimos años. La conocida disidente Martha Beatriz Roque fue golpeada a puñetazos a la salida de su casa, en plena calle. Otros disidentes han sido golpeados. El Dr. Oscar Elías Biscet, fue reprimido brutalmente, prisioneros políticos como Armando Sosa Fortun y otros fueron reprimidos y maltratados violentamente. Las torturas y golpizas se incrementaron a todo lo largo de la Isla, porque Castro, gracias al apoyo de España, sabía que podía hacerlo sin consecuencia alguna. Todas estas golpizas, todas estas torturas y atropellos, fueron cometidas por la policía política de Castro, pero el autor intelectual y cómplice, sin duda alguna que ha sido el canciller español Moratinos. Posiblemente para él, esto sea un honor. No debe olvidarse que a los chacales y a las hienas no se les domestica dándoles carne cruda.

viernes, 10 de septiembre de 2010

¿Por Qué Chávez Tiene Preso a Peña Esclusa?

por Armando Valladares
 
Fotos: Armando Valladares / Alejandro Peña Esclusa
 
 
El montaje del gobierno venezolano contra el dirigente político Alejandro Peña Esclusa está basado en dos elementos: Primero, las declaraciones de un presunto criminal salvadoreño(Francisco Chávez Abarca), que no pueden ser corroboradas, puesto que fue extraditado a Cuba de inmediato; y segundo, el "hallazgo" de explosivos tipo C-4 en el hogar del intelectual venezolano.

 

Las dos "pruebas" se caen por su propio peso. La primera, porque las palabras de un delincuente carecen de credibilidad. Además, no se explica que lo hayan sacado súbitamente del país, si estaba involucrado en un complot contra el Estado. Y la segunda, porque ni el más insensible e  insensato de los padres, guardaría peligrosos explosivos en el escritorio de su hija de ocho años.

 

El montaje es tan burdo, que Peña Esclusa, que conoce muy bien los métodos del  chavismo, dejó grabado un video, dos días antes del allanamiento a su casa, advirtiendo que Chávez pretendía involucrarlo en un caso de terrorismo. El video circuló profusamente por las redes sociales de Internet.

 

Entonces surge la pregunta: ¿Por qué Hugo Chávez se molesta en secuestrar a un terrorista salvadoreño (como denuncia la esposa), llevarlo a Venezuela, extraditarlo de inmediato a Cuba, y sembrar explosivos en la casa de un hombre que no conoce de armas, sólo para justificar su detención?

 

En mi opinión esto se debe a tres motivos:

 

Primero, Alejandro Peña Esclusa lleva quince años consecutivos denunciando a Chávez nacional e internacionalmente, a través de tribunales, medios de comunicación, libros y conferencias; poniendo énfasis en sus nexos con Fidel Castro y con las FARC.

 

Segundo, Peña Esclusa es actualmente el   político venezolano que tiene una  mayor proyección  internacional  pues dirige una plataforma de 200 ONGs (Organizaciones no Gubernamentales) latinoamericanas (Uno América), que ha combatido exitosamente el Socialismo del Siglo XXI en toda la región, pero particularmente en Honduras, donde cuenta con un enorme reconocimiento.

 

Tercero, Peña Esclusa tiene  las cualidades necesarias  para derrotar a Hugo Chávez y participar de manera protagónica en un gobierno de reconstrucción nacional. Cuenta con la madurez, la experiencia, la preparación, y las relaciones internacionales; así como una trayectoria de vida impecable, lo cual le ha valido numerosos reconocimientos en el exterior.

 

Se equivoca Chávez si cree que con la prisión neutralizará a este valiente venezolano; por el contrario, le ha dado la oportunidad de demostrar su temple y su compromiso con la lucha por la libertad de su patria, lo cual se puede constatar en sus conmovedores escritos desde su "hermana cárcel", como él la denomina.

 

Luego de años trabajando en favor de los Derechos Humanos y de la liberación de presos políticos en todas partes del mundo, me uno a la campana de tantos y tantos hombres de buena voluntad y amantes de la Democracia  y me solidarizo con este bravo venezolano, un hombre que  crece con la adversidad y que debe ser liberado.


lunes, 30 de agosto de 2010

"El día que Fidel muera, los cubanos se van a despertar"

 
La Última
 
"El día que Fidel muera, los cubanos se van a despertar"

 

Armando Valladares
 
 

Recorre el mundo para combatir al régimen de Fidel Castro y espera poder volver a La Habana en democracia. Armando Valladares vivió los primeros 22 años de la "revolución" cubana en la cárcel y en 1982 fue liberado: se radicó en Estados Unidos, donde trabajó para los gobiernos de Ronald Reagan y George Bush padre. De visita en Montevideo invitado por el ex presidente Luis Alberto Lacalle, Valladares dijo que siente una fuerte identificación con el presidente José Mujica por los años de cárcel.

 
SEBASTIÁN CABRERA
 
Una de las luchas que a diario da Armando Valladares -preso político en Cuba desde 1960 hasta 1982 y ex embajador de Estados Unidos ante la comisión de Derechos Humanos de la ONU- es por el contenido de su perfil en la enciclopedia Wikipedia en Internet, que es de acceso libre.
 
Valladares ingresa en forma periódica a Wikipedia y actualiza la versión sobre su lucha contra el régimen de Fidel Castro. "Y a los tres días entran ellos (se refiere a gente afín al gobierno de la isla) y ponen cosas en mi contra", dice Valladares mientras toma un café en el piso 25 del hotel Radisson, de estricto traje oscuro.
 
En estos días su perfil en esa enciclopedia web dice que el gobierno de Fidel Castro lo acusa de haber pertenecido a la Policía en el régimen de Fulgencio Batista. Y que Valladares asegura que fue preso por "negarse a estampar en su escritorio" una calcomanía comunista.
 
"Me han dicho que hay una forma de congelar mi biografía de Wikipedia y que nadie más pueda tocarla", explica Valladares, preocupado. Su visita a Montevideo se debe a una invitación del ex presidente nacionalista Luis Alberto Lacalle, que se enteró que el exiliado cubano viajaba a Buenos Aires.
 
Unos minutos después de conversar con El País, Valladares pensaba ir a la embajada de Cuba en Montevideo a entregar firmas por la liberación de presos políticos. Pero el acto se frustraría: "Están de mudanza en la embajada, no hay funcionarios", alerta el dirigente blanco Martín Elgue, que integra la Red Uruguaya por la Democracia en Cuba.
 
En el Radisson, Valladares dio una conferencia a periodistas y militantes contra la dictadura en la isla. "Pensé que me iba a encontrar con los comunistas y traje este material", dice el ex embajador y muestra una recopilación de artículos que informan sobre pleitos que ganó a quienes lo han acusado de "terrorista" o "torturador".
 
"¿Está vivo Fidel o es un doble?", le pregunta una mujer en la conferencia. "Yo creo que no murió. Ese señor que sale en televisión con la dentadura asquerosa es Fidel Castro", responde Valladares. "¡Pero sale mucho más joven que antes de enfermarse!", insiste la mujer.
 
"Bueno, quizás lo han maquillado. Pero no me caben dudas que ese es Fidel. No creo que esté muerto. El día que se muera no podrán aguantarlo muchos días", explica el cubano y da por cerrado el debate.
 
Valladares está convencido que la apertura en la isla recién llegará cuando Castro muera y no antes, "aunque esté con 40 sondas". No confía en la liberación de presos: dice que son "regalos" que Castro hace cada vez que llega una visita internacional a La Habana.
 
-Usted dice que, aún en coma, Castro mantendrá el poder.
 

-Sí, ha generado terror irracional en su propia gente. El día que muera, los cubanos despertarán. La dictadura cubana es caudillista: muerto el tirano, muere la dictadura.

-¿Y cómo explica las manifestaciones multitudinarias?
 

-Tienen que ir obligados todos los obreros, los empleados. Pasan la lista y te suben al ómnibus. Y cuando termina, te subes al mismo ómnibus.

-¿Qué pasa con los grupos opositores dentro de Cuba?
 
-Es una gran esperanza porque la capacidad de asimilar el terror tiene límites. Todos los ingredientes para que se acabe el comunismo están en Cuba. Hace unos días cinco estudiantes se sentaron en las escalinatas de la Universidad y gritaron "abajo Fidel, abajo el comunismo". Los arrestaron. Eso era impensable hace un año.
 
-¿Sirve la política del presidente Barack Obama, más flexible hacia Cuba?
 
-No. Se rumorea que piensa autorizar que los turistas americanos visiten la isla. Pero no lo puede hacer porque eso está en la ley Helms-Burton. Y Obama no tiene los votos para levantar las restricciones. Si los tuviera, haría todo tipo de concesiones.
 
-¿El embargo a Cuba no debe levantarse?
 
-Hay mucha desinformación. Estados Unidos vendió en los últimos años más de US$ 3.000 millones a Cuba. Hasta la tinta y el papel para el Granma.
 
-¿Dice que no hay bloqueo?
 

-El bloqueo es una acción militar. Eso es propaganda de los comunistas. Cuba puede comprar alimento en 120 países con los que tiene relaciones. No compra porque no paga.

-Los que defienden a Cuba elogian la salud y la educación. ¿Usted no reconoce avances?
 
- Hay 25 o 30 farmacias en Estados Unidos que viven de mandarle medicamentos a Cuba. Una cosa es la asistencia médica a los extranjeros, que tienen acceso a los hospitales más modernos en Cuba. Pero la población debe esperar que nosotros en el exilio mandemos aspirina.
 

Perfil

Nombre: Armando Valladares

Edad: 73 años

Vive en: Miami.

Otros datos: Preso 22 años. Escribió cuatro libros desde su liberación. Se define poeta.

 

Se identifica con Mujica

Le encanta citar la famosa frase del presidente José Mujica en el libro "Pepe Coloquios" ("Cuba se cae a pedazos") y dice que tiene una "identidad común" con él porque ambos estuvieron presos en dictadura. Armando Valladares fue liberado en 1982 gracias a la gestión del presidente francés François Mitterrand. La salida en silla de ruedas fue polémica: sus detractores dicen que pasó como "falso paralítico". En un pueblo cubano viven unas tías de su esposa, a las que hace poco les envió tubos de anestesia para que fueran al dentista: "Donde viven no hay anestesia".


martes, 2 de marzo de 2010

¿Alguien duda de que en Cuba se tortura?

 

TRIBUNA / REPRESIÓN EN CUBA|ARMANDO VALLADARES

 

¿Alguien duda de que en Cuba se tortura?

 

01 de marzo del 2010

 

 

YO ESTABA en las prisones políticas de Cuba cuando 10 de mis compañeros murieron en huelga de hambre. La muerte-asesinato de Orlando Zapata Tamayo ha conmovido el mundo. Los medios de comunicación internacionales -internet, sobre todo- hicieron posible que en pocos minutos la trágica noticia llegara a los más remotos rincones del planeta. No puedo evitar que se me agolpen los recuerdo tristes de tantos prisioneros que compartiron conmigo celdas y horrores...

 

Roberto López Chávez era casi un niño cuando se declaró en huelga de hambre en la prisión de Isla de Pinos, al sur de La Habana. Lo llevaron a las celdas de castigo. A los pocos días, le negaron el agua. La agonía de la muerte por sed no es comparable con ninguna otra forma de morir. Yo participé en muchas huelgas de hambre, pero no tuve valor para hacer una huelga de sed, porque vi los sufrimientos de mis compañeros: los labios se agrietan, se despellejan, la lengua se inflama... Era como si los quemaran por dentro en una hoguera. Roberto, en el suelo, delirando, pedía agua. ¡Agua! Entraron los guardias... En el suelo, el prisonero agonizante clamaba por un sorbo de agua.

 

- «¿Tienes sed?», preguntó uno de los escoltas. Entonces, todos abrieron las portanuelas de sus pantalones.

 

- «Toma meao». Y le orinaron en la cara, en la boca...

 

Roberto murió al día siguiente. La noticia de su fallecimiento tardó semanas en salir de aquella prisión.

El líder estudiantil universitario, Pedro Luis Boitel, también se declaró en huelga de hambre. Fidel Castro ordenó que le quitaran el agua y lo encerraron en un calabozo con istrucciones de no abrir hasta que muriera el prisionero. A los 53 días, la vida terminó para él...

 

¿Por qué se declaró en huelga Orlando Zapata Tamayo? No pedía que lo pusieran en libertad; no demandaba comodidades materiales mínimas. Sólo pedía, únicamente pedía, que no le dieran más golpes. Que terminaran las torturas. Sólo pedía eso: un humilde albañil negro que sólo pedía que no le golpearan más. Pero así como en las fábulas las bestias representan a los hombres, en la vida real hay hombres que representan a las bestias. Uno de éstos, estando ya Orlando en huelga, le propinó una paliza tal que tuvieron que intervenirlo para extraerle coágulos de sangre del cerebro.

 

El carcelero Filiberto Hernández le quitó el agua. Cada vez que los comunistas trataron de obligarlo a deponer su actitud, lo hacían a golpes. Golpeaban a un hombre que llevaba 60, 70, 80 días en huelga de hambre, postrado, agonizando, incapaz de poder levantar un brazo... El cadáver tenía todavía las marcas de los golpes en la espalda, en el pecho...

 

Una vocera del Gobierno socialista de Zapatero declaró que la muerte de Orlando Zapata Tamayo no perjudicaría «la decisión del Ejecutivo español de continuar su política del levantamiento de sanciones a Cuba por parte de los países de la Unión Europa». Quizá usen el mismo argumento del Gobierno de Felipe González, que decía: «España no tiene ninguna evidencia de que en Cuba se violen los derechos humanos».

 
 

Armando Valladares es periodista y escritor cubano. Su oposición al régimen castrista le llevó a permanecer 22 años en la cárcel como preso político.


sábado, 9 de enero de 2010

Una entrevista con Armando Valladares

por Armando Añel

Cuba Inglesa


http://www.cubaencuentro.com/armando-anel/blogs/cuba-inglesa/una-entrevista-con-armando-valladares



Armando Valladares constituye, en sí mismo, un sinónimo del presidio político cubano. A finales de 1960, con sólo 23 años, fue detenido y encarcelado por el régimen de Fidel Castro, quien lo mantuvo tras las rejas durante más de dos décadas. Finalmente, gracias a la presión internacional y a diversas gestiones de personalidades cubanas en el extranjero, fue liberado en 1982.

Su encarcelamiento, su libro Contra toda esperanza –un testimonio de sus años como prisionero político- y su labor de denuncia como embajador de Estados Unidos en la ONU, lo convirtieron, junto a Ricardo Bofill y otros célebres defensores de los derechos humanos, en un referente para la embrionaria sociedad civil cubana y el exilio.


La siguiente entrevista, cedida por el periodista de TV Martí Alfredo Jacomino a este blog –agradecemos una vez más su generoso aporte-, aborda la personalidad y puntos de vista del escritor y ex prisionero de conciencia. Que la disfruten:


Textual: Una entrevista con Armando Valladares


¿Usted cree que escogió su destino, o sucedió a la inversa?


No creo que ningún hombre escoja su destino, creo que hay circunstancias y cosas que colocan a los hombres en diferentes situaciones y el resultado de esa actuación mucha gente la llama “el destino”. Yo creo que el curso de una vida, si es que está predestinada, es algo que los hombres desconocen.


¿Qué duele más, un golpe, una cicatriz o un recuerdo?


Duele mucho más un recuerdo, porque el golpe en el momento se te pasa y la cicatriz queda ahí, es una huella física que no te molesta, que no te duele. Pero un recuerdo puede ser mucho más doloroso que los golpes y las cicatrices.


¿Cómo prefiere que lo llamen: ex embajador, ex preso, poeta, pintor o simplemente por su nombre?


Simplemente por mi nombre.


De las cosas que ha logrado conseguir en la vida, ¿cuáles son las que más atesora?


Mi familia, el estar con mi esposa y mis hijos.


¿Qué le provoca hoy mayor miedo?


En primer lugar el futuro de mis hijos, de mi familia, por el mundo en el cual estamos viviendo. Creo que para cualquier padre amante de sus hijos es preocupante. El futuro es algo que lo veo de verdad muy negro para las próximas generaciones, y cuando digo esto estoy pensando en la destrucción sistemática y constante de los valores tradicionales cristianos de esta sociedad. Y por supuesto, también me preocupa el futuro de Cuba viéndolo a través de la destrucción de estos valores.


¿Perdona a sus carceleros y a los jefes de sus carceleros?


He perdonado absolutamente a todo el mundo. He perdonado a los que lanzaron cubos de excremento en mi rostro, a los que me golpearon, a los que me torturaron, a los que me vejaron a mí, a mi madre, a mi hermana, a mi padre, a mi familia. He perdonado personalmente a esa gente y cuando te digo perdonar es porque no hay un ápice de odio absolutamente en mi corazón. Pero no es una actitud asumida después de la salida de la prisión, es una actitud que asumí desde el primer día que llegué a la prisión.


Repito, el odio es un sentimiento que aniquila al que lo padece. Perdonar es una actitud muy íntima. Pero nadie tiene el derecho de perdonar por otros, por eso me parece a veces inconcebible que haya gentes que digan que hay que perdonarlo todo. El perdón es una cosa tan íntima que sólo tiene que ver con uno. Yo no puedo perdonar un caso tuyo o de alguien a quien le hayan fusilado un familiar. El hecho de que yo haya perdonado no quiere decir que piense que un día la gente que cometió esos crímenes no tenga que responder ante la justicia.


Durante todos los años que estuvo preso, si lo hubieran dejado salir 24 horas, ¿qué hubiera hecho en ese tiempo?


Si hubiera tenido 24 horas por supuesto que las hubiera compartido con mi familia. Recuerda que en 22 años creo que tuve trece visitas. Es decir, hubiera compartido ese tiempo con Marta, con mi madre, con el resto de mi familia.


El régimen de Castro mostró en la televisión que usted aparentaba estar inválido, pero que caminaba dentro de la celda mientras era grabado por una cámara oculta. Para quienes no sepan o no recuerden ese evento, ¿qué dijo usted en su defensa?


Bueno, ese fue un montaje. La persona que en algunas ocasiones hizo mi papel vino por la Base de Guantánamo. Yo lo conocí aquí, anda ahora por Filadelfia, y también vino el técnico del ICAIC que participó en ese montaje. Todo el mundo sabe que es típico de los comunistas este tipo de montaje. Se lo hicieron a Andrei Sajarov, me lo hicieron a mí, pero lo importante no es si yo estaba más o menos enfermo. En realidad eso no le quita valor a lo que estábamos denunciando. Puedes estar seguro de que ese montaje no fue creído por la mayoría de la gente. Es más, pasó con los cubanos como con la película Estado de sitio, que el antihéroe se convirtió en héroe. Tanto es así que el propio Fidel Castro tuvo que ordenar que sacaran la película de los cines. Entonces, para mucha gente, esa exhibición tuvo un efecto diferente a lo que el gobierno pretendía.


¿Ha sentido alguna vez que no valió la pena estar preso?


No, yo estoy absolutamente convencido de que no perdí el tiempo en la cárcel y que era necesario que yo estuviera ahí. Porque para mí la cárcel fue una grandísima enseñanza. Estuve preso en una actitud que mucha gente no logra en la calle. Primero, conocí a los hombres y tuve años para conocerme a mí mismo, y meditar acerca de mi presencia en la Tierra, de mi futuro acerca de lo que es el hombre. Yo no creo que fue tiempo perdido. Mucha gente me dice eso y les digo que nunca estuve preso, porque la verdadera libertad es la que Dios le da al hombre, y esa yo no la perdí nunca. Para mí la prisión fue solamente falta de espacio y falta de acceso a las cosas que normalmente la gente tiene en la calle, nada más. Nunca me sentí preso y mientras un hombre no se siente preso está libre de alma, de conciencia y de pensamiento; es un hombre libre aunque esté en un rincón durante años y años como estuve yo.


Su nombre trascenderá a futuras generaciones como víctima de una dictadura. ¿Qué le hace sentir eso?


Si eso sirve para que el ejemplo de nuestro sacrificio se disemine… porque acuérdate que yo soy uno más entre miles y miles. Yo soy quizás alguien un poco más conocido, que escribió un libro que tuvo éxito, pero mi sufrimiento, y lo que yo pasé, fue el sufrimiento de lo que pasaron decenas de miles de hombres, y si eso sirve de ejemplo para que las futuras generaciones conozcan la verdadera naturaleza criminal del régimen de Castro y los horrores de una dictadura, y si eso sirve para que traten de que nunca más se repita, pues yo me sentiré satisfecho.


¿Cree que en realidad la gente en el mundo está tan ocupada de sus asuntos que eso de la solidaridad con los oprimidos resulta una aberrante hipocresía?


Bueno, no creas, porque eso ha cambiado mucho en los últimos treinta años. Si hace treinta años hubiera existido la cantidad de gente que en este momento está interesada en los derechos humanos, posiblemente nosotros, los presos políticos cubanos, no hubiéramos tenido que estar tantos años en prisión. Recuerda que hace 20, 25 años, los derechos humanos eran un tema casi exótico. Hoy por hoy creo que no existe un sólo gobierno en el mundo que no tenga un departamento de derechos humanos, y creo que no solamente los gobiernos, las grandes empresas también ya están empezando a tener departamentos que se ocupan de los derechos humanos.


A su juicio, ¿cuáles son las principales virtudes y defectos del exilio cubano?


Esa es una pregunta bien difícil de responder. Yo creo que el gran defecto que hemos tenido, y para mí sería el más importante, es no haber sido capaces de lograr una unidad de lucha frente a la dictadura. De las virtudes… somos un exilio del cual todos los cubanos podemos estar más que orgullosos, porque después de cincuenta años de dictadura se sigue manteniendo aquí un espíritu de lucha, de amor a nuestras raíces. Creo que el más grande logro es haber podido mantener vigente ese amor por la patria esclava y no sólo eso, sino haber sido capaces de transferir ese amor a nuestros hijos que nacieron fuera de Cuba.


¿Qué responsabilidades le impone la fama?


El tener que estar siempre mucho más atento y vigilante de lo que yo estaría normalmente en todos los aspectos.


¿En el mundo artístico ha logrado mayor reputación como pintor o como poeta?


En realidad he logrado más como poeta que como pintor, a pesar de que en los últimos años me estoy dedicando muchos más a la pintura que a la poesía. Porque en realidad lo que yo soy es un pintor, fue lo primero que hice. Empecé a estudiar artes plásticas cuando tenía doce años con una dispensa especial, porque hasta los trece años no se podía empezar en la Escuela de Artes Plásticas de Pinar del Río, y pintar fue mi primera vocación. Después de pintar comencé a escribir y luego, envuelto en todas estas situaciones en que me encontré después de mi salida de la prisión, no tuve tiempo de dedicarme a la pintura como lo estoy haciendo ahora. En este momento tengo más de noventa cuadros colgados en todo lo que es Estados Unidos, Centroamérica, Francia y España, y los coleccionistas más importantes del exilio tienen obras mías. Sigo pintando, ahora voy a tener una exposición en España.


Si el destino le concediera hoy mismo tres deseos, ¿cuáles escogería?


El primero de todos (y eso puede parecer un poco egoísta, pero quiero ser sincero en esta entrevista): la seguridad absoluta de mi familia, de mis hijos, de mi esposa. Después la libertad de Cuba, y después que el futuro de Cuba sea un futuro de libertad, como lo soñamos todos los que hemos estado luchando por esa libertad.


¿Le tienta la idea de hacer política en una Cuba libre?


Rotunda y absolutamente no. Porque después de 22 años en la cárcel soy con mi tiempo casi un anarquista. Uno de los peores sacrificios para mí, fueron los años en que fui embajador. Tenía que estar constantemente comunicando dónde iba a ir, qué iba a hacer. Aquella cosa que me parecía ridícula de que de lunes a viernes tenía que andar en un carro blindado con los cristales de dos pulgadas de grueso y conductores y escoltas, y después el viernes me iba con Marta y los niños a pasear por Italia. Para mí ése fue el más grande de todos los sacrificios. Después de eso incluso recuerdo que mi buen amigo Jack Kemp, luego de que yo renunciara a mi cargo de embajador, fue a la Casa Blanca y le propuso al presidente -y esto salió en Wall Street Journal- que me nombrara para ser el próximo embajador de Estados Unidos en la OEA. Yo me subí a un avión y fui a ver a Jack Kemp personalmente, y le dije: “Por favor, te agradezco muchísimo, pero no hagas eso porque no me interesa para nada, yo lo que estoy es loco por terminar esta tarea que me dio el presidente Reagan y volver a mi libertad”.


¿Cree que hay muchos cubanos que, para desgracia nuestra, se parecen en su carácter autoritario a Fidel Castro?


Yo creo que en todos los grupos sociales te vas a encontrar gente que tienen esos impulsos totalitarios. Ojalá que ninguna de esta gente llegue a tomar las riendas de nuestro país, ni de ningún grupo donde tenga personas a su mando, porque las consecuencias sabemos que son nefastas.


Usted ayudó a denunciar la esclavitud en República Dominicana, en un campo tan cercano a nuestras raíces como el de la caña de azúcar. ¿Qué detalles y personajes descubiertos le resultaron más despreciables?


Fue en realidad asombroso ver que en un lugar tan cercano existían estas condiciones de esclavitud tan tremendas. Observé cosas allí que jamás pensé que podía verlas ni en República Dominicana ni en ningún lugar en America. Gracias a Dios y a este documental que hicimos, Los niños del azúcar, o The Sugar Babies, y gracias al trabajo de otros activistas y de otras organizaciones, ha habido verdaderos logros. Tenemos información de que el tráfico, que era de miles de haitianos que los llevaban engañados a República Dominicana, prácticamente ha desaparecido, y el otro día escuché una noticia que fue muy reconfortante: es la de que el gobierno de República Dominicana va al fin a reconocer a miles de indocumentados. Porque conocimos a cientos de personas, algunos de 18 a 20 años, que no tenían inscripción de nacimiento, ni documento de ninguna índole. Entonces creo que ese trabajo que hicimos ha contribuido a mejorar esas condiciones para los dominicanos, y nos alegramos muchísimo de eso.


¿Quién es Armando Valladares?


Armando Valladares es un cubano que sencillamente fue llevado a la prisión en 1960. Pasé 22 años en la cárcel, en una actitud de rebeldía frente al régimen. Todos saben que si yo hubiera aceptado, por ejemplo, la claudicación de mis ideas, de mis principios, y renegado de Dios, de lo que me definía como persona, como ser humano y como hombre, pues no hubiera tenido que estar tantos años en la cárcel. Sin embargo, para mí renunciar a todo eso hubiera significado un suicidio espiritual. Viene a mi mente el pensamiento de Martí de que un hombre honrado no mira en qué lugar se vive mejor, sino en qué lugar está el deber. Y yo con la ayuda de Dios… porque déjame decirte que en el más oscuro rincón de mi celda nunca estuve solo, Dios estuvo conmigo, y en momentos en que ya pensé que no iba a tener más fuerza, acudía a El y siempre salía más fortalecido.


Creo que soy uno de tantos. Hay muchísimos otros prisioneros que fueron mucho más maltratados que yo y que tienen unas historias muchos más impresionantes, que hubieran podido escribir un libro, estoy absolutamente seguro, de mucho más impacto que mi propio libro. Lo que ocurre es que, sencillamente, por esas cosas que no están bajo control, su salida coincidió con un momento en Europa en que, ante los intelectuales, me di a conocer. Pero recuerda que mi libro no es mi historia, mi libro es la historia de todos los presos políticos de Cuba, de las víctimas, de los que sufrieron, de los torturados, de los asesinados.


Yo sí estuve absolutamente convencido en la cárcel, primero, de que iba a salir de la prisión; segundo, de que iba a poder fundar con Marta, que fue mi gran apoyo durante veinte años, un hogar y tener hijos; y también estuve siempre seguro de que iba a escribir ese libro, y de que iba a ser un éxito. Cosas que después me ocurrieron jamás me pasaron por la mente. Por ejemplo, nunca se me ocurrió que iba a ser embajador de los Estados Unidos, ni que iba a tener las oportunidades que tuve de luchar por el tema de los derechos humanos, que para mí era una verdadera obsesión. Recuerdo que, cuando llegué a Miami, Leticia Callava me hizo una entrevista y me preguntó qué era lo que yo pensaba hacer en el futuro, y yo de manera muy ingenua le dije que mi objetivo era llevar el tema de los derechos humanos de Cuba a la ONU. Ella no me dijo nada, pero cuando estábamos en la ONU y fue allí cubriendo como periodista el evento, me confesó que pensó que aquella había sido una ilusión imposible de preso, porque todavía en aquella época se pensaba que al gobierno de Cuba no le interesaba el tema de los derechos humanos.


Yo sabía por mi propia experiencia en los dos años últimos de encierro que ellos estaban preocupados por el tema de los derechos humanos, porque a cada rato venía uno de los oficiales de la Seguridad del Estado a decirme que Amnistía Internacional me había borrado de la lista de presos de conciencia y que en lo adelante estaría abandonado. Eso me permitió saber que a ellos sí les importaba eso. Y después, fue para mí uno de mis grandes logros y de mis grandes satisfacciones el día que pudimos, con la ayuda de un grupo de presos políticos que estuvo conmigo en Ginebra, lograr que al fin se demostrara en la Comisión de Derechos Humanos que Cuba era un país sistemáticamente violador de esos derechos. Y por ese triunfo recibí la Medalla Presidencial del Ciudadano, que es la segunda condecoración más importante que puede recibir un ciudadano norteamericano. Además, el más alto honor que le concede el Departamento de Estado a una delegación diplomática, el Superior Award, que me dieron a mí, como jefe de la delegación, y por supuesto al resto de mi gente.

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